
Hace unos meses en este medio la ciudadana Elsa (la gaviota), nos mostraba la cara más cruel de una enfermedad que día a día ella sufre, una enfermedad que las administraciones se empeñan en no reconocer, una enfermedad que muchos se empeñan en achacar ser fruto de la imaginación de quienes dicen sufrirla.
Mientras Elsa sufre dolores horrorosos que no le permiten continuar con su vida normal, algunos días postrada en una cama, otros intentando luchar como puede por dar a conocer tan enorme mal, así día tras día sus pilas se agotan, ella las recarga y vuelve a volar.
El caso de Elsa no es único, en el mundo hay miles de personas afectadas por la fibromialgia, i cada caso un mundo diferente, cada caso una vida truncada a la que nadie puede curar, nadie puede curar pero casi todos podemos ayudar.
En primer lugar debemos saber todo sobre una enfermedad de la que nadie estamos exentos de padecer, una enfermedad que es degenerativa.
En la mayoría de los casos se detecta cuando la enfermedad ya está bastante avanzada en el paciente, la falta de aceptación entre muchos profesionales como tal enfermedad hace que el diagnosticar la misma se retrase con el consecuente retraso en el tratamiento para el paciente.
Quien la padece sufre enormes dolores que le imposibilitan realizar su vida normal, se han de adaptar a los constantes cambios de estado que sufren a lo largo del día.
Suele apagar tu ánimo de forma que si tu fuerza de voluntad es débil, la progresión en la enfermedad aun puede ser mucho más rápida, de tu fuerza de voluntad depende la mayoría de veces tu estado.
La administración se empeña en tratarla más como un problema mental que como una enfermedad, se dan casos en que la administración no reconoce como tal al enfermo y no le otorga la baja laboral, casos en que por falta de reconocimiento administrativo al enfermo se le hecha de su trabajo, situaciones personales en que como la sanidad pública no reconoce tu estado, tu familia y amigos creen que estas mintiendo sobre tu estado.
En la unión esta la fuerza y esta unión la puedes obtener uniéndote a colectivos de afectados por esta enfermedad, en ellos puedes obtener ánimos para caminar hacia un futuro sostenible entre tu enfermedad y tu vida normal, mas está demostrado que la progresión disminuye.
Apuntarse a entidades tanto publicas, como privadas para tener atención continuada son importantes, en ellas puedes realizar actividades lúdicas que te ayudan en cada caso concreto, a demás de recibir un asesoramiento personalizado, también aportan distracción continuada.
Debes ser cauto y no caer en las redes de entidades con tan solo ánimo de lucro, algunas anunciando curaciones milagrosas, no creer en medicamentos milagrosos, está claro que del mal ajeno algunos hacen su fortuna y de escrúpulos carecen, se han dado casos de suicidios por culpa de las falsas promesas recibidas por estos charlatanes.
Estar afectado por esta enfermedad no significa de ninguna forma el fin, el saber convivir con ella depende de ti, de tu esfuerzo por aceptar tu situación y tratar de vencerla, dependerá tu curación, dependerá tu calidad de vida.
De tu lucha por la divulgación de este mal depende el que la administración la reconozca, que destine recursos y de que a quien la padezca se le trate como se debe.
Desde la voz del ciudadano estamos convencidos que entre todos podemos ayudar a paliar este dolor que sufren los humanos, estamos convencidos que tú que no la padeces comprendes el dolor de aquellos que si la padecen, que puedes hacer algo importante, ese algo puede ser el empezar desde hoy a aceptar y respetar a aquellos que la padecen..







Comentarios
Saludos